Thursday, May 20, 2010

Uñas largas

El patrón me obligaba a hacer cosas que no eran de mi agrado. La mayoría de sus propiedades se encontraban en la zona antigua. La famosa zona de tolerancia, donde se llevaban a cabo... cosas extrañas.

En lo que a mí respecta, prefería no. Prefería quedarme afuera, respirando el aire de la noche, admirando las estrellas, pensando en mis cosas.

I am the mexican.

Los invitados llegaban en sus autos, uno tras otro, puntuales, como si convocados por una cita, a media noche. Así es la vida.

En ocasiones debía cuidarlas. A ellas.

Sus amigas.

Un grupo de mujeres al final de sus veintes o inicios de sus treintas, que gustaban ulular con ropas caras y alguna que otra sustancia prohibida.

Siempre andaban arriba, soltando carcajadas sin razón aparente. Me mostraban sus uñas largas y rojas. Me decían, ¿Sabes poner pestañas postizas?, ¿sabes cómo hacer crecer las pestañas?

Probablemente tenían una obsesión con las pestañas y probablemente yo estaba desesperado.

2 comments:

Blanca said...

Tus narraciones son muy buenas, amigo.
"Probablemente tenían una obsesión con las pestañas y probablemente yo estaba desesperado" Un buen análisis, cada uno en lo suyo.
Te mando un abrazo

Amelia said...

Probablemente.